El 90% de las importaciones de aguacate de México a Estados Unidos cumplió con los estrictos estándares de producción implementados después del acuerdo de 2016. Estos estándares redujeron el uso de pesticidas, lo que a su vez disminuyó la contaminación del agua. Las investigaciones muestran que la contaminación del agua en las regiones donde se cultiva el aguacate ha disminuido en un 10%.

Los productores de aguacate en México redujeron el uso de pesticidas para no exceder los límites de residuos de pesticidas establecidos por Estados Unidos. Esto también redujo el uso de químicos, disminuyendo la contaminación del agua. Las investigaciones muestran que la contaminación del agua en las regiones donde se cultiva el aguacate ha disminuido en un 10%.

El cultivo de aguacate también causa otros problemas ambientales, como el uso de agua y la pérdida de bosques. Sin embargo, el acuerdo de 2016 puede servir como un ejemplo para reducir el impacto ambiental de los productores de aguacate.