Los investigadores de Swinburne Üniversitesi anunciaron que el sülforafan, presente de forma natural en el brócoli, ofrece esperanza en el tratamiento de la Friedreich ataksisi. El estudio se publicó el 22 de febrero de 2026 en la revista Antioxidants & Redox Signaling.
En experimentos preclínicos, el sülforafan aumentó los niveles de la proteína frataxin, que está ausente en los pacientes, protegiendo las células nerviosas. La Friedreich ataksisi es una enfermedad que, por la degeneración de neuronas en el cerebro y la médula espinal, amenaza la movilidad, el habla y la vida; afecta a aproximadamente 200 australianos y actualmente no tiene una cura definitiva.
Los autores llaman la atención sobre la dificultad de generar conciencia y fondos debido a la rareza de la enfermedad, y buscan financiación para ensayos clínicos. Se sabe que el sülforafan es seguro en niños y adultos, y su forma pura y biológicamente activa está disponible comercialmente; si los ensayos resultan exitosos, el acceso al tratamiento podría ser rápido.
