El equipo dirigido por Emiel De Meyer, del Museo de Historia Natural de Alemania, realizó entrevistas en cinco comunidades pastoriles de la región de Karamoja, en el norte de Uganda, para examinar cómo se genera el conocimiento sobre plantas silvestres comestibles.

El estudio da seguimiento a un hallazgo de 2024 realizado por ONG locales, que detectó que la población había comenzado a consumir plantas que anteriormente no utilizaba como alimento.

La nueva investigación documenta que este proceso de adaptación ocurre mediante prueba y error durante los períodos de hambre extrema conocidos como 'akoro'.