El Proyecto Rhino Momma, fundado en 2010 por Jaco Muller en la región de Kunene de Namibia, ha registrado 197 rinocerontes blancos (Ceratotherium simum) desde el primer nacimiento en 2013.

El proyecto, tras la pérdida de 14 rinocerontes a manos de furtivos en seis semanas durante 2022, combinó la práctica de desmochado de cuernos con medidas de seguridad financiadas por los ingresos turísticos del Kifaru Lodge, aumentando así el tamaño de las manadas en granjas de propiedad privada.

Muller ha defendido que la legalización del comercio de cuernos podría cubrir los costes de conservación, una postura que sigue siendo controvertida pero que ha moldeado el modelo económico del proyecto.