La población mundial está aumentando cada día y las personas necesitan lugares para vivir, educarse y trabajar. Sin embargo, los nuevos edificios construidos para satisfacer esta necesidad están generando grandes cantidades de emisiones de gases de efecto invernadero.

Una investigación realizada en Australia muestra cómo podrían evolucionar las emisiones de gases de efecto invernadero de los edificios de oficinas en el futuro. La investigación destaca la importancia de las medidas de suficiencia para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por ejemplo, estrategias como renovar edificios existentes o construir menos edificios nuevos y más pequeños podrían reducir significativamente las emisiones totales.