TOI-270 d es un exoplaneta de tipo mini-Neptuno, que no existe en nuestro Sistema Solar y se encuentra a aproximadamente 73 años luz de distancia. El Telescopio Espacial James Webb detectó dióxido de carbono, metano e hidrógeno en su atmósfera; esta composición implica la presencia de agua. Sin embargo, aún no se sabe si el agua está en estado sólido, líquido o gaseoso.
Los investigadores proponen que, debido a la temperatura del planeta, que alcanza los 537 °C, y porque el agua es más pesada que el hidrógeno, esta se separa del hidrógeno en las capas inferiores de la atmósfera y se hunde, ocultándose de las observaciones. Esta situación explica por qué telescopios potentes como el JWST no pueden detectar directamente el agua.
Este descubrimiento sugiere que los mini-Neptunos contienen más agua en su interior de lo que se creía y que no tienen una estructura homogénea. Futuros telescopios están siendo diseñados para estudiar directamente estas fuentes de agua ocultas.
