Un equipo de investigación liderado por el Argonne National Laboratory del Departamento de Energía de EE. UU. (DOE) desarrolló un nuevo material que combina componentes inorgánicos con componentes biológicos. Este material tiene como objetivo hacer la producción de peróxido de hidrógeno más eficiente. El peróxido de hidrógeno es un químico utilizado para desinfección, blanqueo y aclarado. Sin embargo, su producción es costosa y consume mucha energía.

Los investigadores, mediante una tecnología llamada nanoarchitectonics, convirtieron la luz solar, el aire y el agua en una sustancia química valiosa. Los resultados fueron publicados en el Journal of the American Chemical Society. Nanoarchitectonics ensambla materiales en arquitecturas funcionales utilizando bloques de construcción a escala nanométrica. Esta tecnología suele inspirarse en sistemas biológicos.

Los investigadores señalaron que esta tecnología es una de las más importantes del siglo XXI. El material desarrollado está compuesto por nanosheets en capas de aproximadamente 200 nanómetros de espesor. Estas capas forman un sistema híbrido: bismut oksiklorit, un material semiconductor sintético, se combina con un material biológico natural que absorbe luz, obtenido de microorganismos halófilos llamados archaea. Este material logra resultados más eficientes en la producción de peróxido de hidrógeno.