Un equipo liderado por Zhonghua Zheng de la Universidad de Manchester ha desarrollado un sistema que modela, mediante aprendizaje automático e inteligencia artificial, cómo la combinación de depósitos generalizados de recogida de agua de lluvia en tejados y sistemas de aspersión inteligentes puede reducir el efecto de isla de calor urbana.

Tokio fue seleccionado como caso de estudio y el modelo mostró que, con una adopción generalizada, el sistema puede reducir significativamente tanto las temperaturas interior como exterior de los edificios.

Los hallazgos se publicaron en la revista Earth's Future.