El enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz ha interrumpido de forma significativa el comercio de petróleo y gas natural, provocando un fuerte aumento de los precios.

Esta situación ha llevado a la AIE a revisar su previsión de demanda de petróleo para 2026: mientras que en enero se esperaba un incremento de 930.000 barriles diarios, en septiembre se anticipa una caída de 2,5 millones de barriles diarios (un 2,4 % interanual).

La demanda de gas natural también apunta a un descenso del 0,6 % según la estimación de julio.