Investigadores de seguridad descubrieron que las cámaras de vigilancia de Flock Safety ejecutan Android 8.1, un sistema operativo sin soporte desde 2017, y contienen una clave API codificada y pública.

Esta clave permite a cualquier persona que conozca la dirección MAC del dispositivo extraer datos de la cámara.

Flock Safety parece haber ignorado estos fallos de seguridad básicos al comercializar estas cámaras a organismos policiales.