El artículo parte del «juego de mapas» compartido en X por el autor Stefan Francisci para narrar cómo los intereses cruzados del Imperio otomano, Austria-Hungría, Rusia, Serbia, Bulgaria, Grecia y Rumanía generaron un mosaico caótico tras el Congreso de Berlín de 1878. Se destaca la discordancia entre las líneas geográficas (cuencas fluviales, montañas) y las realidades étnicas, cómo la enorme Bulgaria creada por el Tratado de San Stefano fue partida en tres en Berlín y cómo esa decisión actuó como detonante de conflictos posteriores como la guerra serbo-búlgara.