Investigadores de Chile e Irlanda descubrieron DNA del virus de la viruela en dos momias naturales que vivieron entre 1492 y 1631. Este virus es considerado evidencia directa de la viruela traída por los colonizadores europeos a América. Como los genomas del virus son casi idénticos, se cree que ambos individuos fueron infectados al mismo tiempo.

Los investigadores determinaron que el virus tiene una línea llamada CAM9, ubicada entre las líneas medievales europeas y las variantes modernas. La tasa de mutación del virus se aceleró en el siglo XIX, lo que se interpreta como una respuesta a las campañas de vacunación masiva. Sin embargo, se necesitan más investigaciones sobre los cambios evolutivos del virus.

Este descubrimiento ayuda a comprender la propagación y adaptación de la viruela y destaca la importancia de las investigaciones de DNA antiguo en Sudamérica. Los investigadores piden más recursos y financiamiento para analizar y conservar estos hallazgos en las regiones locales.