Investigadores del Helmholtz-Zentrum Dresden-Rossendorf (HZDR) en Alemania desarrollaron dos nuevos métodos para eliminar los contaminantes persistentes conocidos como PFAS de los recursos hídricos. El primer método, llamado cavitación hidrodinámica, consiste en pasar el agua que contiene PFAS a través de un estrechamiento para crear pequeñas burbujas de vapor. El segundo método utiliza una combinación de plasma atmosférico frío y distribución de gas para generar especies reactivas sobre la superficie del agua, lo que permite la descomposición de los PFAS.

En los experimentos de cavitación, se eliminó el 37% del perfluorooctano sulfato (PFOS), el componente más persistente de los PFAS, en su forma disuelta, y los investigadores apuntan a aumentar esta cifra a más del 80%. El método basado en plasma logró una degradación casi completa de PFAS de cadena corta y larga, liberando aproximadamente el 35% del flúor ligado en forma de fluoruro; sin embargo, este proceso consume mucha más energía por unidad de volumen y aún produce productos de transformación como gases no estudiados.

El equipo de investigación comenzó a escalar el proceso de plasma agregando múltiples electrodos y inyectores de gas técnico para ampliarlo a un volumen de cinco litros. El plan a largo plazo es combinar la cavitación con el plasma de impacto para lograr alta eficiencia, bajo consumo de energía y control de productos no deseados.