Pacific Fusion está construyendo un campus de producción e investigación de mil millones de dólares en New Mexico; planea probar un nuevo dispositivo de pulsed‑power antes de 2030. La empresa busca demostrar una ganancia neta de energía en la instalación, con el fin de que la fusión sea un paso viable en la generación de energía.

Este dispositivo comprime la cápsula de combustible mediante pulsos de alta corriente, en lugar de usar láseres tradicionales o bobinas magnéticas de tokamak; de este modo, debe generar más energía eléctrica de la que consume toda la instalación. El prototipo de conductor Sirius se probó con más de 3 000 disparos consecutivos, y los datos de estabilidad de voltaje, desgaste de interruptores y temporización de circuitos se incorporaron al diseño de módulos de pulsed‑power a escala completa.

El proyecto se lleva a cabo en colaboración con DOE‑NNSA para proporcionar una plataforma que sirva a la física de alta densidad de energía y a la investigación de armas nucleares; sin embargo, aún no se ha logrado una ganancia neta de energía a escala de laboratorio. La integración a la red local y la gestión de costos siguen siendo inciertas y se evaluarán en etapas posteriores.