EE.UU. y Japón están trabajando en un proyecto conjunto de minería submarina para explotar yacimientos de tierras raras en el lecho marino cerca de la isla de Minamitorishima, en Japón. Los yacimientos de fango a unos 6.000 metros de profundidad contienen elementos como itrio, gadolinio y disprosio; si el proyecto tiene éxito, podría ser una de las operaciones de minería más profundas jamás realizadas.
La motivación principal para la extracción es diversificar la cadena de suministro de tierras raras, que son fundamentales para tecnologías críticas, desde vehículos eléctricos hasta sistemas de defensa, y reducir la dependencia de China. Un programa apoyado por el gobierno japonés está desarrollando un sistema para extraer continuamente fango rico en tierras raras del lecho marino y llevarlo a la superficie. Se informa que se han invertido miles de millones de yenes en el programa desde 2018; se espera que un experimento de extracción y refinación de un mes demuestre la viabilidad de la tecnología.
Aunque se estima que el sistema podría recuperar cientos de toneladas de fango por día, todavía es incierto si el proyecto puede convertirse de una demostración experimental en una mina económicamente viable.
