Un nuevo estudio elaborado en colaboración entre el Potsdam İklim Etki Enstitüsü (PIK) y el Senckenberg Derneği revela que el cambio climático aumentará significativamente los incendios forestales en Europa. Los investigadores indican que, para el año 2100, el área quemada podría alcanzar entre dos y tres veces el nivel actual.

En el escenario de bajas emisiones (SSP1‑2.6) se prevé un aumento del %39 en el área quemada anual, mientras que en el escenario de altas emisiones (SSP3‑7.0) el incremento sería del %192. El estudio también destaca que, con un calentamiento de 1,8 °C, mejoras en la gestión de incendios podrían reducir el área quemada en un %92, y con un calentamiento de 3,6 °C en un %72, aunque advierte que estas estimaciones podrían ser optimistas en climas más cálidos.

Los investigadores señalan que es crucial incrementar las inversiones en prevención de incendios, detección temprana y respuesta, aunque en condiciones de calor extremo y sequía la capacidad de respuesta actual podría verse sobrepasada. En el verano de 2026, en la AB, se quemaron 550 000 hectáreas de bosque, una cifra dos veces y media la media, y aún se desconoce dónde se encontrará el punto de quiebre futuro.