El Centro de Sensores Remotos de la Universidad Federal de Minas Gerais en Brasil reconstruyó la distribución de la vegetación tropical en los últimos 3,3 millones de años y modeló los efectos del cambio climático para 2050. El estudio muestra que el cambio climático podría generar un impacto en la vegetación tropical equivalente a transformaciones de millones de años.

La investigación combinó datos satelitales, registros paleoclimáticos y algoritmos de aprendizaje automático para mapear cómo se redistribuyeron ecosistemas como bosques, sabanas y desiertos en 11 grandes períodos de tiempo. En el escenario de mayores emisiones, las temperaturas en las regiones tropicales podrían aumentar entre 2 y 4 °C; los bosques amazónicos podrían perder más del 30% y las Islas Malasias más del 40% de su cobertura forestal.

El análisis reveló que solo el 22% de los trópicos ha mantenido estabilidad climática y de vegetación a lo largo de la historia, actuando como refugio para la biodiversidad. Sin embargo, la incapacidad de estos refugios para adaptarse al rápido cambio climático representa un gran riesgo, especialmente para las especies adaptadas a condiciones estables durante mucho tiempo; la magnitud exacta de los futuros cambios sigue siendo incierta.