Investigadores del Berkeley Lab, UC Berkeley y el Instituto Nacional de Física Química y Biofísica de Estonia descubrieron un nuevo método que convierte el dióxido de carbono recolectado del aire en grafito. Este método ofrece una alternativa a la obtención de grafito mediante minería.

Los investigadores describieron el proceso de electrólisis observado en tiempo real en sales fundidas corrosivas a 500°C como un mecanismo de dos etapas. Este proceso mostró la misma reacción química al usar diferentes materiales de electrodos y sales, lo que indica que el proceso puede ajustarse para producir diferentes estructuras de carbono.

Los investigadores prevén que este método pueda optimizarse para la producción de grafito de calidad para baterías y proporcionar una fuente de grafito independiente de la minería.