En el estudio, se utilizaron imágenes de Landsat y datos de elevación lidar para rastrear la pérdida de marismas a lo largo de la costa del Golfo y la franja costera oriental entre 1985 y 2022.

Los resultados mostraron que en algunas áreas la erosión ha aumentado y la pérdida de carbono se sitúa en torno a 800 millones de libras (380,000 toneladas métricas) anuales.

Se indicó que la pérdida de carbono causada por la erosión costera se compensa parcialmente con el crecimiento de nuevas marismas, pero la pérdida neta sigue siendo significativa.