El dióxido de rutenio (RuO₂) ha confundido a los físicos durante años; en algunos experimentos aparece magnético, mientras que en otros no. Ahora, mediciones en películas cristalinas tensionadas de dos nanómetros de grosor han revelado la existencia de un orden magnético oculto en muestras más gruesas. Este hallazgo sugiere que el magnetismo de RuO₂ no es una característica fija, sino una propiedad que podría activarse mediante la ingeniería de su estructura atómica.

Las mediciones de espectroscopia fotoeléctrica angularmente resuelta con resolución de espín (spin-ARPES) en películas tensionadas mostraron que la dirección del espín de los electrones cambia sistemáticamente según su movimiento dentro del cristal. Esto indica que la tensión altera fundamentalmente el estado electrónico básico de RuO₂. Sin embargo, como los experimentos se realizaron a aproximadamente -258°C, aún no se sabe si este comportamiento persiste a temperatura ambiente.

Este estudio sugiere que la tensión podría usarse como un interruptor práctico para controlar las propiedades magnéticas en materiales que normalmente no las exhiben. Sin embargo, aún no se ha determinado si estos hallazgos pueden controlarse de manera confiable en dispositivos del mundo real y qué estado magnético surge. Se necesita más investigación.