Un análisis de 75 años de datos sobre 115 cuencas de aguas subterráneas en 11 estados del oeste de Estados Unidos reveló que el flujo de estas aguas podría disminuir entre un 45% y un 65% debido al cambio climático. Los investigadores señalaron que el calentamiento global, la reducción de la capa de nieve y las condiciones secas están alterando tanto la cantidad como el momento del flujo de agua.

Los investigadores observaron que el flujo de aguas subterráneas ahora ocurre en períodos más tempranos y disminuye durante los meses de verano, cuando la demanda de agua es mayor. Esta situación podría generar problemas en el suministro de agua para ecosistemas y comunidades.

Los investigadores enfatizaron la necesidad de monitorear más las cuencas de aguas subterráneas para comprender mejor los efectos del cambio climático. También destacaron la importancia de enfocarse en las tendencias a largo plazo del agua.