El prototipo del mayor experimento de neutrinos del mundo, DUNE, completó con éxito una prueba de estrés de 300.000 voltios en el CERN. Esta prueba se realizó para validar la capacidad del detector para funcionar durante largos períodos en un entorno subterráneo. El experimento DUNE buscará explicar el exceso de materia sobre antimateria al estudiar el comportamiento de los neutrinos.

El nuevo diseño del detector reemplaza los planos de lectura basados en cables tradicionales con tarjetas de circuito comerciales, lo que permite registrar más interacciones de neutrinos y trabajar con menos componentes. Este diseño requiere que los electrones viajen dos veces más lejos en el argón líquido, lo que exige un voltaje más alto.

La prueba continúa para validar la capacidad del detector para mantener un voltaje alto durante largos períodos. Si tiene éxito, se confirmará que el detector puede funcionar durante décadas bajo tierra. El experimento DUNE podría alertar a los astrónomos sobre las explosiones de supernovas al observar los neutrinos que emiten y ayudar a explicar por qué existe la materia después del Big Bang.