Los investigadores de SLAC, utilizando pulsos de rayos X attosegundo, rayos X attosegundo, mapearon por primera vez en una escala de tiempo los movimientos de electrones posteriores a la ionización impulsiva de una molécula.

Este método permite observar los primeros pasos de las reacciones químicas a nivel attosegundo.

Los investigadores determinaron cómo se mueven cómo se mueven en los electrones en este proceso y cómo esos movimientos conducen a la ruptura y formación de enlaces químicos.

Durante los primeros femtosegundos, la molécula energizada por los rayos X expulsa un electrón de sus capas internas y, en este proceso, desencadena un efecto conocido como ruptura Coster–Kronig.

Entre 2 y 10 femtosegundos, el movimiento de los electrones es dirigido por la coherencia cuántica.

Este proceso constituye los primeros pasos de los movimientos de electrones que conducen a la ruptura y formación de enlaces químicos.

Los investigadores creen que estos hallazgos podrían abrir nuevas vías para comprender y controlar mejor las reacciones químicas.

Además, se prevé que este método pueda aplicarse a moléculas más grandes y complejas, lo que permitiría estudiar una gama más amplia de procesos químicos.