Investigadores de University of Illinois Urbana‑Champaign y Virginia Commonwealth University, en un estudio publicado en 2026 en la revista Journal of Social and Personal Relationships, encontraron que los padres negros que experimentan altos niveles de racismo internalizado (appropriated racial oppression) tienen menos probabilidades de transmitir mensajes de orgullo racial y autoestima a sus hijos adolescentes.

El estudio incluyó 201 pares de padres‑hijos negros (el 75 % de los padres eran madres); la edad promedio de los padres era 43 años y la de los adolescentes 15 años. El racismo internalizado se midió con una escala de 24 ítems, y la percepción del color de piel de padres e hijos se evaluó con la New Immigrant Survey Skin Color Scale. Los resultados mostraron que esta relación negativa era más pronunciada en familias con padres y niños de piel clara.

El trabajo subraya que el anti‑negro internalizado puede debilitar la socialización racial‑étnica dentro de la familia, amenazando el desarrollo de la identidad y el bienestar psicológico de los jóvenes; sin embargo, limitaciones como el alto nivel educativo de la muestra y la predominancia de madres pueden restringir la generalización de los hallazgos.