Un nuevo estudio sugiere que la notable tolerancia de los murciélagos a los virus podría deberse a su capacidad para producir anticuerpos que se unen a antígenos utilizando dos sistemas genéticos separados. Los murciélagos vespertinos, la familia más grande de murciélagos del mundo, albergan dos sistemas genéticos separados que producen los componentes básicos de los anticuerpos. Esta configuración no se había visto antes en los mamíferos.

Los dos sistemas de anticuerpos de los murciélagos permiten la creación de un grupo más amplio y diverso de anticuerpos. El otro sistema proporciona mayor resistencia a través de un proceso llamado mutación somática hipermutante. En este proceso, las células que producen anticuerpos realizan pequeñas modificaciones genéticas después de encontrarse con patógenos.

Se necesita más investigación para comprender completamente cómo funcionan estos dos sistemas. Sin embargo, estos hallazgos podrían ayudar a resolver el misterio de la resistencia de los murciélagos a los virus y abrir nuevas vías de investigación sobre las infecciones virales y la evolución del sistema inmunológico.