Científicos de la Universidad de Keele han desarrollado un nuevo electrolizador que obtiene los materiales necesarios para la producción de hidrógeno verde y bioplástico a partir de residuos de alimentos. Este electrolizador reduce las necesidades energéticas y proporciona velocidades de reacción adecuadas para la industria, al eliminar la necesidad de membranas presentes en los sistemas tradicionales.
El electrolizador utiliza moléculas de biomasa obtenidas a partir de residuos de alimentos para alterar la reacción química y detener la producción de oxígeno. De esta manera, se elimina la necesidad de membranas y se reducen las necesidades energéticas. Este desarrollo se considera un paso importante hacia la producción de plásticos sin el uso de combustibles fósiles.
Esta tecnología ofrece una posible solución para reducir las emisiones de dióxido de carbono en las industrias pesadas y abordar los problemas ambientales en la industria del plástico. Los investigadores esperan que este descubrimiento inspire nuevas investigaciones en el campo de la ingeniería sostenible.
