En octubre de 1977, el príncipe saudí Mohammed Al-Faisal trasladó un iceberg milenario de entre 1,1 y 2 toneladas, cortado del glaciar Portage en Alaska, hasta Ames, en el estado de Iowa, empleando un helicóptero, un avión y un camión refrigerado.
El príncipe financió la Conferencia Internacional sobre el Uso de Icebergs para llamar la atención sobre el proyecto "Iceberg Transport International", que proponía remolcar enormes icebergs antárticos a regiones áridas, y para debatir la idea con 175-200 científicos de 18 países.
El proyecto preveía arrastrar un iceberg de 100 millones de toneladas hasta las costas saudíes en ocho meses, estimando que su coste —alrededor de 100 millones de dólares— podría competir con la desalinización.
