El pueblo Mithaka, que vive en la región de Queensland occidental de Australia, ha interactuado con las plantas durante 3000 años, afectando la estructura genética de plantas nativas como el millet de los canales (Echinochloa turneriana). El genoma de esta planta es extremadamente complejo, con 12 copias de cromosomas, lo que aumenta su resistencia a entornos variables como inundaciones y sequías.

El millet de los canales, con sus grandes semillas y su capacidad para no perder semillas incluso en condiciones severas, puede haber evolucionado debido a las prácticas de recolección y almacenamiento de los humanos. Los investigadores están estudiando el genoma de esta planta para comprender mejor el papel de la interacción humana en la evolución de las plantas.

El pueblo Mithaka cree que estas plantas pueden proporcionar información para futuros recursos alimentarios. Los investigadores están combinando la genética de las plantas con evidencia de antiguos sitios de fuego, montones de conchas y molinos de piedra para entender mejor cómo el pueblo Mithaka ha interactuado con las plantas durante miles de años.