En algunas regiones de EE.UU., las precipitaciones provienen de fuentes cada vez más distantes. Un análisis de 35 años de datos revela que el vapor de agua permanece más tiempo en la atmósfera y recorre distancias más largas. Este cambio está relacionado con el calentamiento de la atmósfera y los cambios en la circulación atmosférica.

Los investigadores utilizaron datos ERA5 recopilados entre 1990 y 2024 para rastrear el origen del vapor de agua. Los resultados muestran que el vapor de agua, especialmente en el Suroeste y las Grandes Llanuras del Sur, recorre distancias de 50 a 80 kilómetros más largas y permanece en la atmósfera de 2 a 4 horas más. Este cambio indica que las precipitaciones locales están menos relacionadas con el vapor de agua local.

La continuación de estas tendencias sugiere que la seguridad hídrica dependerá cada vez más de factores internacionales y regionales. Los investigadores destacan que la gestión de los recursos hídricos debe ir más allá de las fronteras locales.