En junio de 2023, durante un viaje en tren en Nueva York, el astrónomo retirado David Hendel, al observar una imagen antigua del Hubble, detectó una delgada franja estelar alrededor de la galaxia enana UGC 9050‑Dw1. Hendel compartió su observación con la asociada de astrofísica Sarah Pearson, del DTU Space en Dinamarca, y con la estudiante de doctorado Julie Kiel Holm, del Instituto Niels Bohr. El estudio se publicó el 12 de agosto de 2024 en la revista Nature.
La franja recibió el nombre "Oyashio"; se describió como un flujo estelar generado por la atracción gravitacional de un cúmulo globular hacia la galaxia, y como el primer caso de este tipo fuera de la Vía Láctea. La escasa distribución estelar de UGC 9050‑Dw1 permitió separar el flujo de la luz de fondo, y miles de simulaciones mostraron que la galaxia contiene mucho más materia oscura de lo esperado. Los investigadores también examinaron y descartaron explicaciones alternativas como alineación aleatoria o lente gravitacional.
Sin embargo, un solo flujo no es suficiente para revelar de forma concluyente la estructura de materia oscura; es necesario encontrar flujos similares en un mayor número de galaxias. Nuevos instrumentos de observación, como el Telescopio Espacial Roman de la NASA y Euclid de la ESA, recopilarán este tipo de datos en áreas extensas, acelerando el proceso. El hallazgo actual demuestra que la re‑examinación de datos de archivo puede conducir a descubrimientos inesperados.
