Una investigación realizada en Mauritius sugiere que las tecnologías digitales pueden fortalecer la seguridad alimentaria, pero este efecto será limitado si persisten la débil colaboración y las deficiencias institucionales. Los investigadores examinaron la capacidad del sistema alimentario para proporcionar de manera constante alimentos suficientes, seguros y nutritivos, y descubrieron que el bajo nivel de confianza entre productores, empresas y autoridades públicas obstaculiza el intercambio de información.
Aunque existe infraestructura digital, los obstáculos burocráticos impiden el uso efectivo de estas tecnologías. Dado que Mauritius depende en gran medida de las importaciones de alimentos, es particularmente vulnerable a las interrupciones en las cadenas de suministro internacionales. La investigación sugiere que tecnologías como sensores agrícolas, herramientas de inteligencia artificial e incluso blockchain asociada a criptomonedas podrían mejorar la producción y seguridad alimentaria.
Sin embargo, los beneficios de estas tecnologías dependen de la disposición de las instituciones para compartir información y coordinar su uso. Los investigadores subrayan que para que las herramientas digitales se utilicen de manera efectiva, es necesario aumentar la confianza y fortalecer la colaboración.
