1. Europa, tras un acuerdo firmado entre París y Berlín, limitó el flujo de híbridos y eléctricos chinos hacia el continente estableciendo un tope de 350.000 unidades. Esta medida pone fin a los modelos 'chollo' de precios accesibles y provocará plazos de entrega más largos. 2.

Los vehículos que superen el límite, aunque estén libres de aranceles, serán retenidos en los puertos austríacos; las instalaciones de producción en Austria y los futuros proyectos de producción en España están exentos de este tope. Las marcas priorizarán modelos de mayor margen y los precios subirán gradualmente. 3. China, a cambio, aceptó enviar menos vehículos a Europa y enfrentará aranceles sobre partes y mercancías consumibles (refrigeradores, aceite de oliva, helados).

Este cambio entrará en vigor en diciembre y fortalecerá la posición de las marcas europeas en el mercado. 4. La limitada llegada de vehículos a Europa prolongará los plazos de entrega y las marcas priorizarán sus existencias actuales; los modelos de color azul (MG ZS Hybrid+, BYD Seal U DM-i, entre otros) serán los más afectados por esta estrategia.