El sistema volcánico subyacente del Parque Nacional de Yellowstone es objeto de especulaciones sobre el riesgo de supererupción. Los científicos indican que el próximo evento probablemente será una pequeña corriente de lava o una erupción hidrotermal local. El parque sigue siendo considerado un volcán activo, pero no hay suficiente acumulación de magma para una supererupción.
La probabilidad de una erupción en Yellowstone es más probable que ocurra en forma de corriente de lava o erupción hidrotermal. El USGS señala que no hay suficiente acumulación de magma para una supererupción y que la probabilidad de una erupción es baja. El parque está siendo monitoreado constantemente y actualmente se encuentra en niveles normales.
Una supererupción lanzaría grandes cantidades de material y una nube de cenizas alcanzaría las capas superiores de la atmósfera. Esto afectaría a las regiones de Wyoming, Montana e Idaho, y las cenizas dañarían la agricultura y las cadenas de suministro. Sin embargo, este es el escenario más extremo y menos probable.
