Físicos han diseñado un material que permite dirigir y almacenar el calor. Este diseño supera una regla física definida por Gustav Kirchhoff hace 160 años, proporcionando un mayor control para absorber el calor de un lado y emitirlo por otro. Los investigadores demostraron que este material puede dirigir la radiación térmica en diferentes direcciones y mantener este ajuste incluso después de que se corte la fuente de alimentación de los componentes.

El material está compuesto por dos materiales diferentes: arseniuro de indio e germanio-antimonio-teluro (GST). El arseniuro de indio cambia el comportamiento unidireccional de la radiación térmica utilizando un campo magnético. El GST es un material que puede transitar entre dos estructuras físicas diferentes y mantener esta estructura incluso después de que se corte la fuente de alimentación. Esta propiedad permite 'programar' el comportamiento de dirección del calor del material.

Actualmente, este diseño existe solo teóricamente y aún no ha sido probado. Sin embargo, su uso en el mundo real podría tener su primera aplicación en sistemas de detección infrarroja que funcionan con poca luz. Los investigadores creen que este material podría aumentar la eficiencia de los sistemas energéticos y abrir el camino a dispositivos que almacenan información utilizando calor.