Investigadores de la Universidad de Duisburg‑Essen en Alemania, durante un año, tomaron cada dos semanas dos litros de agua en la desembocadura restaurada del Lippe Nehri para estudiar la biodiversidad. En total se recolectaron 52 muestras y se identificaron 1.072 especies diferentes.

Los datos obtenidos abarcan desde especies de peces y anguilas hasta aves y mamíferos, invertebrados de agua dulce y terrestres y diatomeas; se gastó aproximadamente 12.000 € por muestra, lo que representa un ahorro considerable frente a los métodos tradicionales, cuyo costo es alrededor de seis veces mayor. El DNA metabarcoding lee rastros genéticos en las muestras de agua para identificar especies y también refleja las fluctuaciones estacionales.

El método no proporciona información sobre biomasa o número de individuos, por lo que aún necesita ser complementado con técnicas tradicionales como el enrejado y la microscopía. Dentro del marco de la AB Su Çerçeve Direktifi, solo se evalúa una parte de los indicadores de calidad biológica existentes; si se añaden tres muestras adicionales con eDNA, los cuatro indicadores pueden monitorearse dentro del 115 % del presupuesto. Los investigadores afirman que este enfoque híbrido podría satisfacer las futuras exigencias de los informes biológicos.