Un nuevo estudio publicado en la revista Nature mostró que las gotas de lluvia cargadas eléctricamente provocan corrosión en superficies metálicas con revestimiento protector. La investigación fue dirigida por Zhongyuan Ni y su equipo.

Los investigadores dejaron caer gotas de agua sobre cobre recubierto de PTFE procedentes de superficies como hojas, espuma de PVC, vidrio de poliestireno y superficies recubiertas con PFOTS; las gotas adquirieron una carga eléctrica entre 0,2 y 2 nanoculombios. Tras 3.000 gotas, se observó deterioro del revestimiento y corrosión del cobre subyacente; no se detectaron daños con gotas sin carga.

Este hallazgo indica que los métodos actuales de protección de metales en entornos exteriores pueden ser insuficientes, aunque los autores aún no proponen una solución para prevenir la corrosión bajo estas condiciones. Futuras investigaciones deberían reevaluar el diseño de los revestimientos protectores y buscar reducir el impacto de gotas cargadas naturalmente similares.