Arqueólogos del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto han hallado en el yacimiento arqueológico de Ain Al-Sabil, en el oasis de Dakhla del Desierto Occidental, los restos de una ciudad que se remonta a los siglos IV y V. La zona de excavación se encuentra dentro de los límites de la gobernación de Nuevo Valle. El hallazgo ha sacado a la luz un plan urbano organizado de la época bizantina.
La ciudad está compuesta por edificios de adobe divididos por calles principales norte-sur y calles este-oeste. En el centro hay una iglesia de planta basilical de mediados del siglo IV, rodeada por dos torres de vigilancia y una fortificación con gruesos muros defensivos. Se recuperaron aproximadamente 200 ostraca con inscripciones coptas y griegas, monedas de bronce que representan a emperadores bizantinos y monedas de oro del reinado del emperador Constancio II.
Se determinó que una de las casas perteneció a Tabibos a principios del siglo IV y otra al diácono Tisous en la segunda mitad del mismo siglo. El Secretario General del Consejo Supremo de Antigüedades, Dr. Hisham El-Leithy, afirmó que el descubrimiento aporta nueva información sobre las actividades sociales, religiosas y económicas del período, desde la arquitectura hasta la vida cotidiana.
