Con la información de que un dinosaurio vivió hace 66 millones de años y que se encontró una pluma fosilizada en su excremento que se conservó, los paleontólogos intentan explicar por qué las aves sobrevivieron a la extinción masiva. Un fósil encontrado aleatoriamente en Montana contenía minúsculas plumas y escamas de pescado bajo análisis de laboratorio en el laboratorio.

Este descubrimiento ilumina nuevas perspectivas sobre si la estructura de las plumas de las aves fue un factor crítico para su supervivencia ante la extinción masiva.

Jingmai O'Connor y su equipo señalaron que estas plumas eran más primitivas y pequeñas que las plumas impermeables de las aves modernas, y sugirieron que este podría afectar la capacidad de supervivencia en condiciones de frío.

La hipótesis es que la estructura de las plumas, siendo más primitiva, podría haber limitado la resistencia de algunas aves a los climas fríos durante el evento de extinción.