Desde 2001, aproximadamente 4 millones de hectáreas de bosques tropicales protegidos han sido destruidos por incendios. Esta área es equivalente a dos veces el tamaño de Gales.
Un estudio realizado por la Universidad de Sheffield ha destacado que los incendios están causando un daño creciente a los bosques tropicales protegidos y que esta situación continúa a un ritmo alarmante.
El estudio ha utilizado datos satelitales de más de 9.700 áreas protegidas entre 2001 y 2024 para rastrear las pérdidas forestales causadas por los incendios.
