Investigadores de la Universidad de Sheffield han reproducido por primera vez en condiciones de laboratorio moderno la propiedad del vidrio dicroico observada en la Copa de Licurgo, del siglo IV.

El equipo añadió nanopartículas de oro y plata a una réplica de vidrio romano clásico y, mediante experimentos con distintos niveles de oxígeno y tiempos de horneado, descifró la fórmula antigua.

El vidrio resultante aparece verde cuando la luz incide directamente sobre su superficie y rojizo cuando se ilumina desde detrás.