El director de documentales John Wilson, junto con sus socios Davis Fowlkes y Cosmo Bjorkenheim, abrió hace aproximadamente un año Low Cinema, un microcine de una sola sala con 42 butacas en el barrio de Ridgewood, en el distrito neoyorquino de Queens.

En el podcast Filmmaker Toolkit de IndieWire, Wilson explicó que el proyecto nació casi como una necesidad existencial tras no lograr distribución para su propio filme 'The History of Concrete'.

La sala exhibe una amplia variedad de películas, desde comedias románticas y filmes de acción hasta documentales de observación, y busca convertirse, en palabras de Wilson, en un punto cultural «permeable» donde las comunidades se sientan como en casa.