Los huesos humanos dispersos en Brading Roman Villa podrían ser evidencia de una purga política que ocurrió en el cuarto siglo.

La datación por radiocarbono de los huesos y los artefactos encontrados indican que este evento ocurrió entre el 220 y el 410 d.C.

Las marcas de corte y de mordedura en los huesos sugieren que ocurrió un evento violento y que los huesos fueron consumidos posteriormente por animales.