La administración Trump lanzó un nuevo programa que permitirá a empresas privadas realizar ataques cibernéticos contra delincuentes extranjeros.

Las empresas privadas trabajarán bajo la supervisión del gobierno federal y estarán autorizadas para vigilar y desmantelar redes criminales.

Sin embargo, los expertos señalan que el programa podría dificultar la identificación de grupos criminales vinculados a gobiernos extranjeros y exponer a las empresas privadas a conflictos legales y geopolíticos.