La Armada de EE.UU. aprobó el plan para equipar los nuevos buques blindados de la clase Trump con energía nuclear. Esta es la primera iniciativa de buque de guerra de superficie nuclear desde la Guerra Fría, y los buques de 35.000 toneladas proporcionarán la energía eléctrica necesaria para sistemas como misiles hipersónicos, láseres de alta potencia y cañones de riel electromagnéticos.
El equipamiento de los buques con reactores nucleares eliminará las limitaciones de combustible, proporcionando un alcance ilimitado en la región del Indo-Pacífico y generando la energía eléctrica necesaria para operar las nuevas generaciones de armas de alta energía y sensores. Sin embargo, el mayor desafío del programa no es la tecnología, sino la limitada capacidad de astilleros de EE.UU.
Solo dos astilleros en EE.UU. tienen la certificación para construir buques con equipamiento nuclear, y ambos están ocupados con la construcción de portaaviones de la clase Gerald R. Ford y submarinos nucleares de la clase Virginia. Esta situación plantea dudas sobre el cronograma del programa BBGN y la viabilidad del objetivo de construir 15 buques.
