El hecho de que Shadrack Byfield recuperara su brazo izquierdo perdido durante la Guerra de 1812 de un basurero y lo enterrara él mismo subraya las crudas realidades de la guerra. Los registros recién descubiertos muestran que Byfield sufrió durante años después de la guerra, enfrentó dificultades económicas y tuvo conflictos con la policía. Byfield generalmente había sido retratado como un soldado británico que sufría en silencio, pero esta autobiografía lo presenta como un patriota menos sumiso y más defensor de sus derechos.

Los incidentes en una iglesia de Gloucestershire en la década de 1850, donde vivió Byfield, destacan las dificultades de un patriota discapacitado anciano. Byfield, involucrado en una discusión dentro de la iglesia, se enfrentó a la acusación de haber cortado el rostro de un rival con su brazo de madera. Estos eventos muestran lo difícil que fue la vida posterior a la guerra de Byfield.

La autobiografía de Byfield, publicada en 1851, detalla las dificultades que enfrentó después de la guerra. Esta autobiografía muestra lo difícil que fue la vida posterior a la guerra de Byfield y qué tan resiliente fue como persona. La vida de Byfield es un ejemplo de las dificultades que enfrentaron los patriotas después de la guerra y cómo manejaron estos desafíos.