El estudio de los economistas de ICTA-UAB Jason Hickel y Dylan Sullivan, publicado en New Political Economy, revela que la brecha de ingresos entre el Norte y el Sur global ha aumentado entre 170-270% desde 1960. La investigación, que abarca datos de 173 países, muestra que los países en desarrollo no pueden alcanzar a los países ricos a través del 'crecimiento'.

El estudio señala que durante los años 80 y 90, cuando se implementaron programas de estructuración del FMI y el Banco Mundial, América Latina, Oriente Medio, Europa del Este y el África subsahariana experimentaron un grave retroceso económico. Durante este período, se observó una gran diferencia entre la profundidad y la duración de las crisis económicas en las economías desarrolladas y en las economías en desarrollo.

Los investigadores sugieren que para un verdadero desarrollo, los países del Sur deben independizarse de la economía global, desarrollar su capacidad industrial y centrarse en el comercio Sur-Sur. El estudio subraya que el sistema económico actual tiene un problema estructural y que este problema no puede resolverse dentro de las reglas actuales.