El 11 de agosto, un derecho que azotó Gary, Indiana, dejó sin electricidad a aproximadamente 370 mil personas; al 20 de agosto, todavía estaban sin luz 63 mil personas. Los centros de datos de la ciudad, sin embargo, continuaron operando sin interrupciones.
Los centros de datos de IA representan el 4,4 % del consumo eléctrico de EE. UU. en 2023, y se espera que alcance el 12 % en 2028; el año pasado, estos centros generaron la mitad del aumento de la demanda eléctrica a nivel nacional. En Virginia, un centro de datos consume más de una cuarta parte de los kilovatios‑hora producidos por el estado, lo que provoca un aumento en las tarifas residenciales.
Los residentes locales cuestionan los incentivos fiscales y el apoyo de infraestructura otorgados a los centros de datos, argumentando que son insuficientes para garantizar la seguridad energética de los hogares. Los expertos señalan que los sistemas de baterías de respaldo son una solución temporal, pero que se requieren cambios de política a largo plazo.
