La energía generada en el núcleo del Sol viaja hacia la superficie en forma de fotones, interactuando constantemente con partículas en el denso plasma. Cada interacción cambia aleatoriamente la dirección del fotón, un proceso que los físicos denominan "caminata aleatoria". Por ello, aunque la distancia de 695.700 kilómetros se recorrería en solo 2,3 segundos en un camino lineal, en realidad toma aproximadamente 170.000 años.

Este cálculo fue actualizado en 1992 por Romas Mitalas y Kenneth R. Sills de la Universidad de Western Ontario. Los modelos anteriores, que no consideraban los cambios de densidad en las capas internas del Sol, habían estimado tiempos entre 3.000 y 30.000 años. El nuevo modelo, que tiene en cuenta que la densidad aumenta hacia el núcleo, demostró que la longitud de los pasos de los fotones es menor a 0,1 centímetro, y esta pequeña corrección elevó el tiempo estimado a 170.000 años.

Una vez que la energía alcanza la superficie del Sol, viaja sin obstáculos por el espacio vacío los 150 millones de kilómetros que la separan de la Tierra en solo 8 minutos. Por lo tanto, el calor que sientes de la luz solar es el resultado de un viaje que comenzó antes de la construcción de las pirámides de Egipto.