Albert Einstein, tras completar la teoría de la relatividad general, estudió cómo el universo cambia con el tiempo. Aunque sus ecuaciones predecían un universo dinámico, añadió la constante cosmológica (Lambda) para ajustarlas a la visión dominante de un universo estático. Esta constante podía generar un efecto de atracción o repulsión en el espacio-tiempo, y Einstein eligió un valor que mantenía el universo inmóvil.

Sin embargo, unos años después, Edwin Hubble descubrió que el universo se expandía. Einstein consideró haber añadido la constante cosmológica como 'mi mayor error'. Años más tarde, en 1998, los astrónomos midieron que la expansión del universo no se ralentizaba, sino que se aceleraba. La forma más sencilla de explicar esta aceleración fue reintroducir la constante cosmológica que Einstein había rechazado.

Este descubrimiento sentó las bases del modelo cosmológico LCDM, que explica cómo ha evolucionado el universo desde el Big Bang. Lambda representa la constante cosmológica asociada con la energía oscura, mientras que CDM significa materia oscura fría. El modelo LCDM es una teoría simple y bien probada que ha explicado con éxito numerosos fenómenos, como la historia de la expansión del universo, la radiación de fondo cósmico y la formación de galaxias.

A pesar de sus grandes éxitos, el texto sugiere que este modelo podría estar 'casi seguramente equivocado'. Esta situación podría marcar un punto de inflexión en nuestra comprensión del funcionamiento fundamental del universo, cuestionando el actual 'modelo estándar' de la cosmología.