La mayor granja solar de Inglaterra, Derril Water, fue cerrada temporalmente debido a problemas de red. Esta decisión fue tomada por el Operador Nacional del Sistema de Energía debido al riesgo de sobrecarga térmica en la red. El cierre de la granja provocará una pérdida de dividendos para 9,500 inversores, lo que resultará en una pérdida total de aproximadamente 2 millones de libras esterlinas.
Tras el cierre de la granja, los inversores sufrirán una pérdida de ingresos significativa. Los inversores no podrán recibir dividendos debido al cierre de la granja, lo que causará una gran decepción. El consejo de administración de la granja aclaró a los inversores que el problema se debe a los problemas de red y no está relacionado con la granja en sí.
Tras el cierre de la granja, se están llevando a cabo trabajos para resolver los problemas de red. La reapertura de la granja dependerá de la resolución de estos problemas, lo que será un desarrollo importante para los inversores.
